Furby, el juguete odioso

Es difícil saber que juguete le gustará a mi hijo, por mucho que me haga tanta ilusión como a él sus nuevos regalos, esto no quiere decir que los veamos de la misma forma. Cuando estamos en alguna juguetería me encanta echar un ojo y veo muchos juguetes que no entiendo, entonces me viene a la cabeza la película Big (Penny Marshall, 1998) cuando Tom Hanks se convierte en la nueva estrella de la empresa de juguetes por tener la mentalidad de un niño, y es verdad, no es un trabajo fácil. Mientras yo me paso el rato viendo las novedades de Lego y los Playmobil, intentando que le entre por los ojos al niño, él puede estar en ese momento mirando los "basurillas" o cualquier cosa plasticosa que esté de moda en ese momento.

Este año nos ha tocado adoptar a un Furby, es una especie de Gremlin robot que no para de hablar y repetir las cosas. No es que eso sea nuevo, estamos inavadidos de juguetes parlanchines, lo malo es que no podemos bajarle el volumen o apagarlo. Así de simple, nada de botón de off, y sólo puedo pensar que el señor de Hasbro que ideo el Furby no debe ser padre, o lo mismo encontró la máquina de Zoltar y pidió un deseo.

cuánto tiempo de videojuegos es recomendable para niños

Los videojuegos y los niños es un tema que preocupa a muchos padres. ¿Cual es la edad adecuada? y ¿Cuánto tiempo? son las preguntas más frecuentes. En mi caso, jugón desde pequeño, tenía claro que mi hijo iba a jugar a la consola en cuanto supiese manejar el mando. Desde los dos años, que ya podía conducir más o menos bien en el Mario Kart, le enseñé lo que era. No le vi sentido ocultar algo que estaba a la vista en casa y que a su padre le gustaba jugar.

Otros padres prefieren dejar el tema para cuando el niño tenga por lo menos 6 años, es otro punto de vista, pero en mi opinión, si al final van a terminar conociendo lo que es un videojuego y su capacidad de adicción, ¿no será mejor haberlo educado en su uso? y no lidiar con ese tema en una edad donde puede ser más difícil establecer horarios y reglas.



En cualquier caso, un videojuego tiene un poder adictivo importante, es imprescindible algunas reglas:

- Es preferible una consola de sobremesa a una portátil, que esté en el salón y no en su cuarto.

- Elegir una franja del día que no afecte a otras tareas. En invierno yo le dejo a partir de las 19:00, antes de la cena y después de haber hecho otras actividades. En verano, prefiero después de comer, cuando más calor hace fuera ya que por la tarde se puede salir y hacer otras cosas.

- En el caso del tiempo, desde muy pequeño hice a mi hijo visualizar una "barrita de videojuegos" aprovechando que siempre aparece la dichosa barra de loading, me sirvió para que usase esa imagen mental y entendiese que tiene un tiempo limitado y que según juegue se va gastando. Por ejemplo, si hemos ido a un restaurante y se empeña en jugar al móvil, debe saber que cuenta como videojuego y agota "barrita". En total la "barrita" no debe pasar de dos horas.

- Es ideal compartir tiempo con él jugando, que sea una actividad social y no de aislamiento. Además de que debemos interesarnos por el tema del juego y si aporta algo al niño. No es lo mismo resolver un problema para avanzar en un juego de plataformas que jugar sólo a juegos de coches.

- Ser muy estricto con los castigos relacionados con no dejar en su momento la consola. Esto vale para todo pero en este caso no debe haber piedad.

En conclusión, opino que depende de los padres, pero es obvio que los videojuegos estarán más pronto que tarde en contacto con el niño y que es preferible que lo vea como otro juego más.


ya se puede usar la carta de los reyes magos


Poco a poco se acerca, implacable, dulzona y llena de compromisos, son las fiestas navideñas. Los adornos ya cuelgan en muchos comercios y los catálogos de juguetes se amontonan en la casa. Se abre la veda al chantaje de los Reyes Magos. Si te decantas por Papa Noel se te acaba antes el plazo de negociación, por ese motivo la tradición en este caso no se va a perder.

Pero cuidado, hay un efecto secundario si te pasas usando la carta, y es que al final probablemente no se cumplan las amenazas y los reyes si traigan lo prometido, así que tu credibilidad ante el niño queda por los suelos. Se prudente, es una carta poderosa.

guarderías y el contagio de virus necesario


Adentrándonos ya en el otoño, cualquiera que tenga un niño en la guarde sabe que está recogiendo papeletas en el sorteo de los virus, faringitis, laringitis, otitis, bronquitis. Lo normal serán mocos más arriba o abajo durante todo el otoño, invierno y primavera.

Las guarderías son el principal foco de contagio
, una media de 10 a 15 días hasta que el niño recae en un resfriado que lo vuelve a dejar en casa. En la mayoría de los casos son necesarias para poder ir a trabajar, pero además los niños juegan un papel fundamenta en la cadena de transmisión,  no hay otro modo de adquirir defensas.

Los 3 o 4 primeros años son así, no hay ningún remedio, puedes tener un niño más duro que otro para los mocos pero en general es una etapa inevitable y se nota un cambio importante al llegar a los 5 años. Hasta entonces no tienen desarrollado el aparato respiratorio, por eso caen con tanta facilidad en los resfriados comunes, aunque, al contrario que los adultos, tienen mejores defensas.

Todos los padres de una forma u otra adquieren en esta etapa unos conocimientos básicos en reconocer tipos de mocos y toses, lo que te lleva a tener un abultado botiquín con Dalsy, Paidoterín, Apiretal, Flutox, Romilar y una interminable lista de antitusivos. Pero lo más importante y difícil es aprender a no perder la paciencia.

jugando al GTA V con niños

Ya hemos llegado hasta la quinta parte del famoso GTA y a mi me ha pillado con dos niños. Uno de casi 6 años así que ya sabe de que van los videojuegos. Ya es difícil sacar tiempo para jugar a la play, pero lo es más hacerlo sin que me vea el mayor, desde luego sería una mala idea dejarlo ver las pandilocuras del juego aunque sé que llegará a la edad en la que juegue y se divierta atropellando gente.

Y es precisamente por eso por lo que ya no puedo jugar igual que antes, ahora me da cosa que torturen a un tío y me veo aplicando el mínimo de violencia, lo que es casi una hazaña. Eso si, me parece un acierto que hayan utilizado tres personajes, al menos puedo identificarme con el padre. Una especie de Toni Soprano con dos hijos, un gandul que solo juega a la consola y una hija rollo Paris Hilton. Espero no acabar como él pero puestos a asumir el rol dentro del loco mundo del GTA me identifico más con Michael.

¿Se puede ser friki y padre?



Convertirse en padre es toda una mutación, cambia tu entorno y tu mismo tan rápido como crecen los niños. En ese proceso tienes sentimientos de todo tipo y las preocupaciones se amontonan. A lo que siempre te ha gustado, siendo un friki, no puedes dedicarle el tiempo que desearías y eso se sufre. Poco a poco tus inquietudes por las nuevas series, videojuegos, películas... se combinan con la responsabilidad diaria de la paternidad y te sorprendes a ti mismo muy indignado porque el parque de al lado de tu casa está casa vez más estropeado. No es fácil seguir manteniendo esa parte que siempre te ha motivado con las necesidades diarias pero tengo la esperanza de seguir haciéndolo junto con mis hijos. Mi intención en este blog es seguir frikeando pero desahogando todas esas cosas que ahora también forman parte de mi mundo y si algún padre se siente identificado, quizá vea que no estamos solos.